martes, 4 de abril de 2023

El pimiento y el pimiento choricero

Hace un par de día estuve en un local de Valencia. Algo me sorprendió antes incluso de pisar el interior del establecimiento. Estas ristras de pimientos choriceros disfrutando (es un decir) del sol primaveral mediterráneo. Hoy, cuatro de abril, debería hablaros del cordón bleu. Y digo "debería" porque desde hace unos años el 4 de abril es el día mundial del Cordón Bleu. Pero quizás el año que viene. Porque saludable, saludable... Vayamos entonces con el pimiento. 

Lo primero comentar que el pimiento, así, como suena, es un alimento que llegó a Europa desde América  Originario de Bolivia y Perú, lo trajo Colón en su primer viaje y en el siglo XVI ya estaba presente en la mayoría de los territorios del globo. Como hortaliza, es el fruto del Capsicum annuum y está emparentado con otros buenos amigos de la buena mesa. A saber, de los tomates, las patatas y las berenjenas, por ejemplo. 

Sabéis que me fascinan los orígenes de la recetas, técnicas e ingredientes. Cómo no maravillarme al leer que con nuestro amigo el pimiento, además de que su sabor original era muy picante, secado y molido, en calidad de especia, fue uno de sus primeros usos alimenticios. Eso va a venir muy bien con lo que os quiero contar de los pimientos choriceros.

Y vamos con las cosas curiosas. La llegada del pimiento, como especia, llegó a complementar e incluso a sustituir a otra de nombre parecido: la pimienta negra. Esta, la pimienta, junto con otras especias da para un entrada por si misma ya que tuvieron una gran importancia comercial entre Oriente y Occidente. ¿Os suena la ruta de las especias

Otra curiosidad es que existiendo numerosas variedades de pimientos, se los suele clasificar en dos grupos en función de su sabor: los dulces y los picantes. De los picantes, si queréis, hablamos otro día. En el lado de los dulces es donde encontramos, por ejemplo, al pimiento dulce italiano, al pimiento morrón, a la ñora o al pimiento choricero, entre otros.

Nutricionalmente, otro de los aspectos que me encanta saber de los alimentos, los pimientos no son muy energéticos. Nada que ver con las amigas algarrobas. Bajos en colesterol, en grasas e incluso en proteínas, sí que son interesantes por sus vitaminas y minerales. 

No os aburriré mucho, solo comentar que son fuente de sustancias antioxidantes y con más vitamina C que las naranjas. Ahora sí, el pimiento choricero es una variedad del pimiento rojo, es dulce, se deja secar al sol y en la cocina se emplea solo la pulpa hidratada.


En eso se asemeja a la ñora, aunque su aspecto es diferente como se aprecia en la foto. Aquel es alargado y esta es redondeada. A la hora de usarlos en cocina, como decía, hay que sumergirlos en agua fría o caliente. Aquí hay que tener cuidado porque con agua hirviendo puede perder parte de sus propiedades. Tanto los choriceros como las ñoras pueden molerse y convertirse en pimentón, lo cual me evoca aquel uso original de sus ancestros americanos. 

Curiosidades que los diferencias es su uso geográfico en España. El choricero es más típico de platos del norte en tanto la ñora lo es de Cataluña, Levante y Murcia. Para no extenderme en exceso, una de las recetas de la cocina que incorpora pimiento choricero es el bacalao a la vizcaína. Y del bacalao y las recetas de vigilia seguro que os hablo esta semana. Por de pronto, os invito a disfrutar de los pimientos en general y de los secos, el choricero y la ñora en particular. 

Nota: la foto de la ñora es cortesía del chef Javier Pérez Villanueva.

Cita del día: El mejor banquete del mundo no merece ser degustado a menos que se tenga a alguien para compartirlo (Groucho Marx)


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