viernes, 14 de abril de 2023

Bésame mucho, dulce mío

Ayer fue el día internacional del beso. Cierto, a primera vista no parece haber mucha relación entre los ósculos y la gastronomía. No digamos la saludable por lo que veremos en las líneas siguientes. Se me ha ocurrido, no obstante, que el beso podía tener su lugar en la cocina en forma de preparación culinaria. Y, así es. 

A poco que uno busque en la red de reces, se relamerá los labios ante los dulces de repostería con ese beso de por medio. ¿Os animáis?

Los besos de dama, de origen italiano, son una preparación a base de galletas de avellana rellenas de chocolate; originaria del Piamonte, al parecer, para utilizar las avellanas de la región. En Perú (también en Colombia), por ejemplo, es muy popular un dulce llamado beso de moza. Es una especie de bombón, con una base de galleta o barquillo y un trozo de merengue italiano o suizo cubierto de chocolate amargo o semiamargo. Al parecer tiene un origen europeo, aunque como digo es muy popular en Perú. Hay otro dulce, esta vez sí más vinculado a Colombia. Me refiero a los besos de novia. En este caso, es una especie de bizcochuelo recubierto con un merengue hornea dos veces logrando así una cubierta de textura crocante. 

No deja de ser curioso que con el nombre de besos de novia también haya un dulce en España, no lejos de mi ciudad. Los besos de novia valencianos, también al parecer, serían tradicionales de la comarca del Vall d’ Albaida. Apuntaría a una receta de origen árabe en la que la almendra y las claras de huevos son las protagonistas. Amén del azúcar, la ralladura de limón y la canela, presentándose en forma de bolitas sobre obleas (neulas) tras su paso por el horno.  No se vayan todavía, aún hay más, decía el simpático personaje animado de El Super ratón; el mismo que nos instaba a supervitaminarnos y mineralizarnos. Pero eso será después, me refiero al apartado de salud y nutrición. 

Antes toca viajar a la Región de Murcia. Allí, al parecer, hallaremos unos besos de novia;  unas tortas fritas de zanahoria o calabaza según la época del año. Con huevo, azúcar, canela y levadura, pasan por la sartén antes de emplatarlas.

Y tomamos de nuevo rumbo a América, en esta ocasión hasta Venezuela. Aquí nos deleitaremos con los besos o besitos de coco. Leo que el origen de este dulce parece ser Puerto Rico, donde la leche de coco sustituyó a la manteca de cerdo a la hora de que los esclavos preparasen algunos postres. Tradicional de la gastronomía criolla venezolana, estos besitos de coco (o cocadas), además del coco, combinan la harina de trigo con huevos y papelón (panela o jugo de caña de azúcar). Nuevamente habrán de pasar por el horno en forma de bolitas. 

En México, por ejemplo, lo que encontramos son los besos de nuez. Unas bolitas o galletitas redondas hechas con nuez y cubiertas de azúcar glas. Por cierto, a los suspiros de monja ese dulce típico conventual de España, también hay quien los denomina besos de monja. Solo que os dejo ese guiño por si queréis ahondar en internet. 

Quedan más besos, seguro, pero tomo aire para comentar como postre metafórico algo importante. La mayoría de estos dulces tienen un elevado nivel glucémico. Incluso algunos, por las grasas, pueden no ser muy aconsejables en personas con riesgos de padecer hipertensión y otras patologías coronarias. No me voy a poner muy técnico y menos al final. Lo poco gusta y lo mucho, cansa… además de que puede perjudicarnos. Os deseo muchos besos saludables en el día posterior al internacional del beso. 

PD.: Cierto, también se conoce como beso de novia a un licor dulzón de origen español. Pero ya sabéis qué opino de las bebidas alcohólicas. :-D

Cita del día: “Lo único que me gusta más que hablar de comida es comer.” John Walters

Nota: Fotos tomadas de Wikipedia

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